Written by Dr. Samuel Pagán, Profesor de Biblia en Belén
March 22, 2011
La onda expansiva de las transformaciones políticas, los cambios sociales y las manifestaciones de violencia en Egipto tendrá repercusiones en todo el Oriente Medio, y constituyeun desafíoformidable para el Estado de Israel. La región, que ya estaba a punto de ebullición(p.ej., por los problemas y las guerras en Irán, Iraq y Afganistán), enfrenta nuevos retos con la revolución que se lleva a efecto en la histórica tierra de los faraones. Esos vientos de libertad y respeto a los derechos humanos, por ejemplo,se podían presagiar con las dinámicas políticas en Turquía, y con las demostraciones y los cambios en Túnez.
El caso de Egipto, sin embargo, es particularmente significativoe importante para Israel, pues por décadas en esa frontera del Sinaí ha reinado la calma y la paz. Y aunque ha sidouna paz algo tímida, fría y distante, la verdad es que entre esas dos naciones ha habido bastante colaboración, inclusive en asuntos militares, especialmente los que tienen que ver con la Franja de Gaza. Es relevante notar, en torno a este tema, que el ex-presidente egipcio, Hosni Mubarak,ha sido un agente clave en las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos.
Los cambiosmedulares en Egipto han comenzado…Y esa nación, que ha vivido el silencio y la represión de la disidencia por décadas, se cansó del sistema político y policiaco en el cual vivían.Ese histórico pueblo no pudo resistir más un tipo de gobierno que se fundamenta en la violencia institucional para mantenerse en el poder. Y esas transformaciones se van a manifestar de forma gradual en el resto del Oriente Medio, particularmente en Jordania y Arabia Saudí, que tienen sistemas monárquicos que no responden necesariamente a los justos reclamos de esos pueblos, especialmente a los grandes sectores empobrecidos de esas sociedades.
La revolución en Egipto, que se une a las guerras y la inestabilidad política y social en otros países en la región, afectará sustancialmente las negociaciones de paz entre Israel y la Autoridad Palestina. Ante estas nuevas realidades, es menester que Israel proceda a dar paso a las aspiraciones del pueblo palestino y a las recomendaciones específicas de las Naciones Unidas.De fundamental importancia política y social es comprender que tanto el pueblo israelí como el palestino están cansados de los diálogos infructuosos y las conversaciones estériles. Se necesita avanzar de forma significativa los procesos y acuerdos de paz, para que la violencia que está merodeando el Oriente Medio no se manifieste una vez más en la Tierra Santa. Los diálogos de paz deben conducir en el futuro cercano a la implantación de acuerdos que permita a los palestinos establecer un estado independiente, estable y viable, al lado de un Estado de Israel seguro. No avanzar en estos diálogos y acuerdos, puede generar las dinámicas políticas, sociales y sicológicas que se han visto en Egipto durante los últimos meses. Y la verdad es que tanto los palestinos como los israelíes están ansiosos de vivir en paz y seguridad en sus tierras.
En este momento histórico y significativo que se vive en el Oriente Medio, el Estado de Israel y la Autoridad Palestina necesitanamigos buenos, sinceros y valientes. Amigos que les alerten sobre los peligros de continuar los diálogos de paz sin consecuencias concretas ni acuerdos significativos. Las conversaciones de paz infructuosas son el preámbulo de la depresión colectiva, la antesala de las frustraciones socialesy el prefacio de las desesperanzas individuales. Ese tipo de diálogo estéril está sentenciado a generar las condiciones ideales que pueden transformarse en manifestaciones de violencia, que no son bienvenidas por las personas amantes de la paz que se fundamenta en la justicia, no solo en la Tierra Santa sino en el mundo entero.